Miguel Mellado
REFORMET Madrid

Así sabrás que el presupuesto de tu reforma está hinchado o es correcto

te lo digo ahora:

Para empezar te contaré que soy MIguel, el de la foto. Hago reformas, y esa es la clave…

Te cuento…

Para que lo entiendas mejor voy a contarte el caso de Jonatan. Si te ha pasado algo parecido, sabes automáticamente a qué presupuesto le puede sobrar un buen dinero…

Jonatan tiene un piso pequeño, y hace unos años decidió que el baño estaba mal distribuido: El mueble del lavabo era demasiado grande, y tenía una bañera que no usaban para nada. Su idea era cambiar el mueble, los azulejos, y poner un plato de ducha para tener sensación de más espacio. Para eso el grifo de la bañera tenía que cambiar de sitio, y ya que estaban cambiarían también el suelo… 

Hasta ahí todo normal. 

Él y su mujer se hicieron una idea de lo que querían, y se pusieron a buscar.

Pasó esto:

 

 

(por cierto, si no tienes tiempo de leer toda la historia, igual quieres ir directamente aquí, dejas tus datos, te llamo y te lo cuento en persona)




Error nº 1: Lo primero que hizo fue ir a un sitio de estos donde puedes comparar varios presupuestos

-Hombre, Miguel… ¿Por qué dices que usar un comparador es un error?

Pues te cuento:

En ese sitio solo hay dos tipos de empresas que contestarán tus presupuestos.

Primero: Albañiles sin trabajo, que te mandarán el precio más bajo para que les des una oportunidad, y luego como van a cobrar muy poco, te harán una chapuza. Ojo que no estoy acusando a nadie en concreto, pero los chapuzas existen. No por nada tuvo tanto éxito la serie de Manolo y Benito.

Y tendrás suerte si terminan todo lo que empiezan.

Si lo que quieres es el trabajo muy muy muy barato, y con la calidad justita para que no se caiga… Pues contrata al tío más barato que encuentres, no pasa nada.

Pero en los comparadores tienes otro problema.

Segundo: Empresas muy caras.

Sigo con el ejemplo de Jonatan.

Pidió precio por la mañana, y por la tarde lo llamaron por teléfono.

Al día siguiente se presenta en su casa una chavala muy elegante con una carpeta y un bolígrafo. La mujer se puso a hacerle preguntas, vio el baño y se puso a hacer números en un folio lleno de esquemas. Parecía arquitecta como poco.

Pero ojo, 

le dijo que eso de cambiar el grifo de una pared a otra, hasta que no se pusieran los albañiles a trabajar no sabría si podrían hacerlo por nosequé película que contó sobre el grosor de los tabiques.

¿Te has dado cuenta del problema?

Esa mujer ni sabía cómo, ni haría el trabajo.

El problema de este tipo de empresas es que tienen 1) gente dedicada solo a vender, 2) la gente que trabaja y 3) el jefazo que solo gestiona y también ha de cobrar.

¿Sabes cuál es el resultado?

Suma conmigo: 1 + 1 + 1 = 3 personas que han de cobrar, y solo 1 que trabaja para ti.

Total, que esa empresa hizo un presupuesto 3 veces mayor que el precio que Jonatan acabó pagando.

Y no es broma: El presupuesto era de 1850€ por cambiar la bañera.

Acabó pagando unos 2000€ por el baño entero.

¿Cómo?

Porque habló directamente con un albañil, no con una empresa ni con un comercial.

Y por supuesto, el grifo acabó en el sitio correcto.

¿Sabes lo que yo te recomiendo?

Muy sencillo:

Que te haga el presupuesto la misma persona que va a hacer la reforma.

Habla con él directamente, no con un vendedor ni con un intermediario

 

Ahora esto funciona así:

Yo soy el mismo que hace la reforma. 

Sin comerciales, sin intermediarios.

 

Me dejas los datos, te llamo, quedamos, veo el sitio, hablamos.

 

Cuando lo vea, te diré lo que necesitas saber sobre tu reforma. Compromiso cero, claro.

Por supuesto, 

luego contratas a quien tú quieras, pero al menos sabrás qué tener en cuenta en tu proyecto para que no te la den con queso.